El gobierno popular ha vuelto a perder una subvención cultural

El gobierno popular no ha conseguido una subvención cultural de la Generalitat Valenciana para la promoción del uso del valenciano. El Ayuntamiento de Onda ya perdió una subvención cultural, por valor de 19.500 euros, que la Generalitat Valenciana le había concedido en agosto de 2011

¿Quién paga los caprichos del alcalde?

100.000 euros al año para pagar sus tres asesores y el alcalde sigue “mandando”, que no gobernando, a golpe de talonario.

Reivindicamos la puesta en marcha del Plan de Igualdad

El PP de Onda incumple una promesa electoral y la Ley al no activar el Plan de Igualdad de oportunidades, tras más de quince meses gobernando en el Ayuntamiento.

El alcalde sigue mintiendo sobre la deuda del Ayuntamiento y destapa posibles problemas con las facturas telefónicas

El PP de Onda maneja la información contable del Ayuntamiento según le interesa, para desprestigiar al anterior equipo de gobierno y recaudar más.

miércoles, 14 de octubre de 2009

La tolerancia a la corrupción

Hoy os dejo una colaboración de una amiga, aunque prefiere permanecer en el anonimato:

Explicaciones psicológicas sobre la tolerancia hacia la corrupción:
el fenómeno de la disonancia cognitiva

Dicen las encuestas que de celebrarse hoy unas elecciones de ámbito autonómico en la Comunitat Valenciana el Partido Popular revalidaría, e incluso mejoraría sus resultados electorales del año 2007. Otras estimaciones generalizan esta tendencia en otros fortines del PP, Madrid y Murcia, donde los populares parecen no tocar techo y los socialistas aún buscan su suelo. En plena vorágine "Gürtel" Valencia, Murcia y Madrid resisten y mejoran las expectativas de los Camps, Aguirre y Valcárcel. ¿Qué está pasando? Algunos siguen sorprendiéndose, quizá esperando que la madurez de la sociedad explote en un halo de indignación. Presuponer cierta maduración en una ciudadanía que viene de probar las excelencias del dinero negro, la pillería comercial y la especulación, es mucho suponer. La izquierda no puede esperar que el ciudadano medio termine racionalizando que la corrupción es uno de los grandes males de nuestra economía. Ese parece el papel de PSOE y otros partidos progresistas: guardar silencio, exigir respeto a las instituciones y mojarse poco o nada, que los jueces ya decidirán. Las responsabilidades políticas se cobrarán solo después de que la justicia se pronuncie. Ese parece el plan. Y éstos son los resultados.


La izquierda vuelve a pecar de omisión desperdiciando la oportunidad de crear una corriente de opinión que termine calando en la calle. Se desprecia el debate ideológico, se renuncia a la pedagogía necesaria que explique al ciudadano los efectos de la corrupción generalizada, y se permite que la derecha cuele sus propios debates, la persecución de los fiscales y del gobierno, creando sospechas que cristalizan en la opinión pública de los ciudadanos, sobre todo cuando las acusaciones no se topan con respuestas contundentes desde filas socialistas. Se desprecia, y ése ha sido un gravísimo error, el potencial contaminante de las teorías de la conspiración. Por ejemplo en la Comunitat Valenciana una inmensa mayoría de ciudadanos creen y piensan que las operaciones contra la corrupción están dirigidas maliciosamente por el gobierno. La corrupción no se paga, entre otras razones, porque la gente siente que la justicia no es independiente y está politizada y dirigida por el gobierno de turno. Con una pizca de propaganda, los supuestos corruptos terminan vendiendo un victimismo regionalista "nos persiguen porque aquí no les votan" que cala en una sociedad necesitada de "causas en común", sobre todo cuando los gobernantes crean "enemigos exteriores" (los catalanes, los vascos, los manchegos, etc).


Si los ciudadanos terminan asumiendo las teorías de la conspiración como una explicación lógica, se debe principalmente a un fenómeno que en psicología denominamos "disonancia cognitiva", un término acuñado por Leon Festinguer que hace referencia a la tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias, emociones y actitudes (cogniciones) que percibe una persona al mantener al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o por un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias. Es decir, el término se refiere a la percepción de incompatibilidad de dos cogniciones simultáneas. El ciudadano termina asumiendo aquella idea o creencia que mejor se acopla a su sistema de valores y decisiones predominante en ese momento. "Creo a quienes he votado a pesar de las sospechas, de lo contrario estoy reconociendo que me he equivocado apoyando a unos corruptos, ergo mantengo mi creencia de que no son corruptos, es una persecución política". Llevar años defendiendo unas políticas (y a unos políticos) y que de un golpe unos hechos te demuestren en la cara que te has equivocado genera una tensión intelectual enorme, y ahí radica el "periodo de debilidad" del potencial votante. Está confuso, y el político que antes lance un argumento que reduzca esa tensión se llevará el gato al agua. El único discurso es el de la teoría de la conspiración: consecuencia, ya no hay disonancia, el PP se ha ganado de nuevo la confianza. He ahí una explicación psicológica de la resistencia a la condena rotunda a la corrupción. He ahí otra explicación de la pérdida de apoyos al gobierno por parte de votantes socialistas: sufren disonancia cognitiva cuando defienden que este gobierno proteje a los trabajadores y clases medias, y de golpe, se encuentran con que el gobierno "ayuda" a la banca y sube los impuestos indirectos (?).


Manejar estos conceptos es imprescindible en cualquier gabinete de comunicación en un partido. Hacer mucha pedagogía y generar opinión e información es crucial, y la izquierda no parece estar por la labor. Cualquier transformación social, y por ende electoral, nace de una perspectiva psicológica individual y combinada. La izquierda no busca corregir la disonancia ni rebate los argumentos falaces de la derecha política y económica; peor aún, no cuenta con un arsenal de poderosos argumentos persuasivos, ni con una estrategia definida que asegure un cierto éxito a medio largo plazo. No se entiende que la izquierda española no haya sabido conectar el debate de la corrupción con las causas y los efectos de la crísis. No solo no sabe disminuir los efectos de la disonancia cognitiva en los debates que podrían denominarse "defensivos" para sus propios intereses (potenciales votantes desencantados), sino que no es capaz de generar a su vez disonancias cognitivas en los debates "al ataque" que se deben plantear para pescar en el caladero de los votantes indecisos del "centro". ¿No se podría generar tensión emocional en aquellos que piden ayudas del estado mientras apoyan con sus actos y decisiones a quienes despilfarran fondos públicos? Seguramente sería un camino a seguir, pero se encontrarían otros a sumar para lograr resultados positivos en la opinión pública. Pero la izquierda tiene que entender de una vez por todas que esos debates hay que generarlos, no caen del cielo ni Génova te los va a servir en bandeja. Esta disonancia no la sienten valencianos, ni murcianos, ni madrileños porque el PP ha logrado neutralizarla con sus teorías y propagandas. Ese es el problema. Y la izquierda, no sabe no contesta.



Saludos.

sábado, 10 de octubre de 2009

PROGRAMA TV DEL JUEVES 08 DE OCTUBRE

Aquí os dejamos el programa de esta semana:









Un saludo.

jueves, 8 de octubre de 2009

Otra película del PP

El PP de Onda se ríe de la situación de desempleo por la que pasan muchos ondenses a causa de la crisis económica mundial por la que atravesamos. Para ellos cuanto peor vaya la cosa, mejor. Así pueden montarse más películas y realizar operaciones de imagen a costa del sufrimento de las personas para, de paso, criticar y vilipendiar al equipo de gobierno del Ayuntamiento, con mayoría socialista.
El numerito de esta semana ha sido crear dos consejos, plurales dicen ellos, uno de lo económico y otro de lo social, cuando en todas partes se trata de un Consejo Económico y Social. Ni que decir tiene que esto no tiene ninguna validez y que se trata de un paripé más de los concejales populares para salir en los medios de comunicación provinciales, sobre todo en los afines, y llenar páginas de periódicos digitales.
La mayoría socialista del equipo de gobierno municipal, consciente de la situación que se iba aproximando, promovió hace más de un año, en verano de 2008, la creación del Pacto Local para el Empleo. Después de varios encuentros del Ayuntamiento de Onda con todos los agentes sociales, los representantes de los trabajadores (los sindicatos UGT y CCOO), de los empresarios (CEC y CEPYME) y del INEM -pues al SERVEF se le invitó y no acudió a ninguna reunión-, en diciembre se firmó el Pacto Local para el Empleo, pionero en la provincia de Castellón. Además de los representantes de estas organizaciones y organismos, estuvieron presentes los portavoces de los grupos municipales, que tienen también representación en el Consejo Rector del Pacto.
Por eso no se entiende de ninguna manera que el PP venga ahora con la creación de esos dos consejos, cuando el Pacto Local para el Empleo viene trabajando desde hace un año y ha realizado varias propuestas que se están materializando. Como por ejemplo, la creación de talleres de empleo para nuevos puestos de trabajo emergentes de auxiliar de enfermería en geriatría y atención especializada para enfermos de Alzheimer, la realización de cursos de formación para el empleo, o la transformación del antiguo colegio Monteblanco en centro de formación continua. Este último punto está todavía verde, pues está incluido en el plan Confianza de la Generalitat, ha sido ya aprobado, pero no se sabe cuándo empezarán las obras y cómo se financiarán exactamente. Cuán diferente ha sido el Fondo Estatal de Inversión Local, promovido por el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, que en Onda han sido once proyectos, la mayoría de ellos ya ejecutados por parte de empresa ondenses, como también se solicitó desde el Pacto Local para el Empleo.
Los concejales populares podrían perder menos el tiempo en propuestas demagógicas y luchar por el futuro de Onda reivindicando ante sus compañeros de partido en la Generalitat para que haga efectiva las competencias en materia de políticas activas de empleo, ya que son exclusivas de la administración autonómica, que cuenta con la financiación suficiente por el dinero transferido por el Gobierno de España. Tampoco debe olvidar el PP que en la Comunitat Valenciana ya existe el Consejo Económico y Social, con sede en Castellón, y que podría hacer más de lo que hace.
En fin, otra de las “numerosas” medidas que saca el Grupo Popular del Ayuntamiento de Onda de su varita mágica y que repite Pleno tras Pleno hasta la saciedad. Todo menos exigir a la Administración que controla su partido, la Generalitat, que cumpla con sus obligaciones para con Onda. Cuando todo iba bien, hemos sido los que más hemos contribuido. Ahora, en justa consecuencia, las ayudas deben llegar a Onda.

Ejecutiva Local del PSPV-PSOE

miércoles, 7 de octubre de 2009

PROGRAMA TV DEL JUEVES 01 DE OCTUBRE

Aquí os dejamos el programa de esta semana:











Esperamos vuestros comentarios.
Un saludo.

jueves, 1 de octubre de 2009

La demagogia del PP

En tiempo de crisis es muy fácil hacer demagogia y a eso se dedican continuamente los concejales del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Onda. Es muy fácil lanzar un montón de propuestas como si esto fuera el cuento de la lechera, aprovechando que no tienen ningún tipo de responsabilidad. Allí donde sí gobierna el PP, como en la Diputación o en la Generalitat, en cambio, no toman las iniciativas que deberían, sobre todo en el caso del Consell que, recordemos una vez más, tiene las competencias plenas en políticas activas de empleo.
Una muestra más la han dado en el último Pleno del Ayuntamiento. Mociones y más mociones con la finalidad de confundir a la opinión pública, alabar la inexistente política de empleo y juventud de la Generalitat, y criticar al Gobierno de España y, principalmente, al equipo de gobierno municipal, de mayoría socialista, y a sus socios.
Los concejales del PP deberían sentirse orgullosos de pertenecer a una Corporación Local que consigue mantener los impuestos más bajos de toda la provincia y que, aún así, ofrece la mayor cantidad de servicios gratuitos a los ciudadanos. ¿Acaso en sus propuesta de disminuir los servicios cree el Grupo Popular que los ciudadanos estarían de acuerdo en bajar la intensidad de la recogida de basuras, que el alumbrado público se apague antes o no se reparen las farolas averiadas o que no se limpien cada día las calles?
El Ayuntamiento también es el más saneado económicamente, a pesar de lo que quieren hacer ver los concejales populares, que hablan de un agujero, cuando el único agujero económico es la deuda que tiene la Generalitat con Onda.
Pero los ediles del PP se limitan a apoyar y justificar, por activa y por pasiva, la actuación y los incumplimiento de la Generalitat para con Onda. A ellos lo único que les interesa es hacer carrera política en su partido y si eso implica hacer demagogia e ir contra los intereses de Onda, pues eso es lo que hacen.
Porque allí donde gobierna el PP no practican para nada las propuestas que hacen aquí. Proponen bajar impuestos y aumentar los gastos, algo que es contradictorio, pero no hay ningún otro municipio donde lo hacen. Subirlos y pedir préstamos para pagar sus deudas, sí.
¿Será que los concejales de Onda están al margen de su partido? Porque tampoco se han enterado que esta semana hay una reunión en la Diputación Provincial para tratar la disminución del IAE en la zona cerámica. Una reunión largamente reivindicada por el alcalde socialista de Onda, Enrique Navarro, para poner en práctica el acuerdo tomado por unanimidad en el Ayuntamiento de Onda en febrero. ¿A qué viene ahora el PP local volviendo a proponer lo que ya se aprobó en febrero? Pero Enrique Navarro ya propuso en julio, en otra reunión con ASCER en la Diputación, que hubiera una postura conjunta de todos los ayuntamientos en la disminución del IAE y eso es lo que se va a procurar ahora.
En fin, como dice el refrán: obras son amores y no buenas razones, esto último a lo que nos tiene acostumbrado el PP y, más concretamente, los concejales populares de Onda, que quieren cargar toda la culpa de la crisis al equipo de gobierno municipal o al Gobierno de España, pero el Consell de la Generalitat, gobernado por el PP, siempre se sale de rositas, como si gestionar y gobernar no fuera con ellos.
Si no hace nada la Generalitat podríamos hacer la pregunta: ¿Para qué la queremos?

Ejecutiva Local del PSPV-PSOE

¿Aprecian los ciudadanos el gasto social?

Hoy os dejamos un artículo de Fran, un compañero que tiene mucho que decir:

Me pregunto si los ciudadanos más humildes de este país aprecian y reconocen el esfuerzo de los gobiernos socialistas por incrementar el gasto social. Si al fin y al cabo, ven en este discurso como un acto de justicia social y redistributiva o como una milonga que no les interesa y que les suena a chino, a propaganda barata, a eslogan tontorrón. Si me tengo que basar en mis conversaciones, anécdotas y apreciaciones, la respuesta es evidente: a la gente, incluso a la más humilde, el gasto social como concepto ni le va ni le viene, es como hablarles en chino. Tenemos, y esto es evidente, una sociedad que no aprecia, y a veces desprecia, el Estado del Bienestar como concepto y realidad. Hemos interiorizado tanto nuestros derechos que hemos olvidado que los mismos se sustentan en unas decisiones políticas concretas que se financian y materializan en presupuestos vía recaudación fiscal.

En resumen, exigimos nuestros derechos pero cada vez son más los ciudadanos que se resisten a financiarlos. Ese ha sido el éxito de la derecha, se ha apropiado de los logros sociales de la izquierda cuando hasta hace bien poco, los combatían.

Esta es la verdadera batalla de la izquierda y la explicación de su derrumbe en toda europa. No hemos sabido poner en valor las ventajas del Estado del Bienestar. No hemos dibujado a los ciudadanos cómo sería nuestra sociedad sin un sector público potente, el mismo que te recoge la basura para que tu barrio no sea un estércolero o el que permite que tus hijos tengan una educación o una sanidad gratuitas por derecho. Los valores del neoliberalismo, el crecimiento por encima de todo, la aspiración a una riqueza que te permita pagar servicios privados, el "nuevo-riquismo", han ganado definitivamente la batalla ante la pasividad de una izquierda que no ha sabido contrarrestar con efectividad los mensajes conservadores. Y todo nace por no poner en valor lo que tenemos, un Estado del Bienestar que es admirado en todo el mundo. ¿Ha dado la talla la izquierda española y europea en este sentido? A la vista de los resultados electorales, parece que no hay discusión. A la vista de la multitud de obreros y trabajadores de origen humilde que besan las tésis del liberalismo económico más neocon, la conclusión es muy preocupante.

Tenemos una sociedad "neoconizada". Uno llega a preguntarse si sirve de algo la buena voluntad del gobierno socialista por aumentar los derechos sociales y las coberturas correspondientes. Si las personas que reciben 2500 euros por el nacimiento de un hijo realmente valoran la medida o la ven como un cheque-voto. Yo he visto a gente despreciar el dinero de una beca o mofarse de las ayudas al alquiler. Desde luego utilizan dichas ayudas, pero no las valoran. ¿Cómo vencer dicha evolución social y cómo volver a poner en valor los beneficios del Estado del Bienestar? Esa es la pregunta clave. He repetido hasta la saciedad la que considero que es la fórmula magistral: hablar del Estado del Bienestar en término de beneficios/ahorros directos en el ciudadano. Es la única forma de volver a enganchar a nuestros potenciales votantes, aquellos que partiendo de una simpatía ideológica fueron arrastrados por las promesas de dinero fácil y para todos.

Tenemos que darle la vuelta a nuestro discurso y bajar al nivel de entendimiento de los ciudadanos: los euros. Sí, tenemos que hablar y hacer pedagogía sobre los servicios públicos o las ayudas sociales desde la vertiente puramente económica y doméstica.

"¿Qué gano, qué pierdo, qué me ahorro?". Es la respuesta a la pregunta universal "¿qué hay de lo mío?". Esta es la terminología que sistemáticamente ha despreciado la izquierda, hablar de euros, de money money, de ahorro, de dinerito fresco en el bolsillo. No han entendido las izquierdas que el poder del dinero todo lo puede, seas de clase media, baja o alta, esto es así y no hay distinción. Todos esperamos del gobierno mejoras
en la calidad de vida, y la mayoría, espera que eso se traduzca en un alivio para el bolsillo. Es por esto que la derecha económica y social gana la partida: rebajas de impuestos, aumento de deducciones por compra, etc. La izquierda se dedica a hablar de gasto social, ¿y qué demonios es el gasto social si no tengo empleo y no llego a final de mes? Gasto social termina siendo uno de esos términos manoseados por los políticos, como "reformas estructurales". La izquierda debe modular el discurso.

Lo he dicho en más de una ocasión y a riesgo de repetirme, insisto. Alguien debería dibujar, con cifras y argumentos válidos, cómo sería nuestra calidad de vida sin esas ayudas sociales y derechos laborales. Quizá así los ciudadanos empiecen a poner en valor lo que significa el Estado del Bienestar. Porque solo lo harán cuando se les diga claramente lo que ganan y ahorran con su mantenimiento y fortalecimiento. Podríamos dirigirnos a los ciudadanos y decirles que sin una sanidad como la española tendrían que pagar un seguro privado que puede rondar los 700 euros al año por persona. O que un año de escolarización de sus hijos, puede ahorrarles 300 euros al mes, que es lo que cuesta una enseñanza privada. Que sin impuestos, cuando quiebre un negocio o alguien se quede en un paro, se quedaría en la más abosluta miseria sin derecho a protección. Y así con todo. En resumen el Estado del Bienestar es el garante de la redistribución de riqueza que discurre desde las rentas más altas hacia las rentas más humildes.

En realidad "los más pudientes" están soportándo la mayor carga impsoitiva para que "los más pobres" no tengan que pagar nada por recibir servicios públicos de calidad que sin el apoyo del Estado no recibirían. Ese es un concepto muy populista y por lo tanto, interesante para utilizar.

Si empezamos a vender mejor nuestro producto, seremos convincentes. Cuando tengamos que luchar por una red de guarderías en nuestras ciudades, tendremos que venderlo como un ahorro mensual por familia de 300 euros: 300 euros que usted se ahorra con guarderías municipales, los 300 que usted paga por hijo para una guardería privada. Porque es posible vender el Estado del Bienestar y es posible ponerlo en valor.

Es posible volver al debate ideológico de que las rebajas de impuestos indiscriminadas adelgazan el Estado del Bienestar que mantiene protegidos a una mayoría de ciudadanos. Es posible volver a convencer si tocamos el bolsillo de los ciudadanos. Si les explicamos cómo serían sus vidas sin becas, ayudas y prestaciones, y cómo puede ser (todavía mejor) si avanzamos por ese camino. Se puede conseguir si jugamos con inteligencia para movilizar a nuestra base social. La izquierda debe renacer para resultar convicente y recuperar la confianza de una mayoría de ciudadanos.

PD: Flaco favor, entonces, hace el vaivén del gobierno Zapatero con los impuestos y la política de comunicación. Así vamos directos a la derrota.
Fran